domingo, 18 de enero de 2009

Una señora inglesa o scottish or even irish... las pocas que me devuelven las sonrisas tímidas y cargadas de ilusión que les mando, y si no al menos en ellas puedo ver cierta personalidad que transmiten con su mirada y su vestimenta, con su aquí estoy yo... yo pienso, qué ricas, cómo me gustan, quiero una abuelina así, con su pelo blanco y su sombrero, quiero una vecina así, gordita y feliz, que cuide el jardín y salga con ese bolsino siempre tan repolludo como ella, que le ponga a la tetera un gorrito de lana o punto hecho por ella para mantener aún el té más calentito, que quede con las amigas para jugar al pocker y antes de dormir conecte la alarma de su casa, que cuide su pequeño invernadero donde crecen sus pequeñas flores, como hijas para ella, ahora que las suyas se fueron de casa, esa señora que se para con su estilo británico en la calle y saluda a sus vecinas para hablar del tiempo, pues cambiante cada segundo, y así no necesidad de profundizar, cómo les cuesta profundizar en la vida... mejor hablar de cosas triviales y superficiales, lo mío se queda en casa.
...Un verano en Irlanda, un verano cerca de Londres, otr en Oxford, y unos cuantos meses en Edimburgo... está en todas partes...

3 comentarios:

Juan Luis Corcobado Cartes dijo...

Así eran, o así me parece recordarlas, las señoras que aparecían en las viejas novelas de Agatha Christie. Aunque las apariencias engañan y algunas de ellas eran de armas tomar. Un poquito de arsénico siempre hizo buenas migas con el "five o'clock tea" -qué dominio del inglés el mío- que servían a sus invitados... :-)

Elisa dijo...

y una nohe en lavapies... ese dibujo me recuerda a su despedida, quien se lo quedó? lo recuerdas?

laeternaduda dijo...

sí a mi tb me recuerda a esa noche...aixxxx!!! pues ni idea de cuales tiene cada una...y de ese menos aun! q fin de curso...